¿Ya tienes pensado tu regalo de San Valentín?

¿Ya tienes pensado tu regalo de San Valentín?

Puede que algo romántico, los clásicos nunca fallan: el osito de peluche, el ramo de rosas, la caja de bombones… ¿Qué tal un juguete erótico? Quizás algo de lo que hayáis hablado alguna vez e investigado juntos, o un artículo con el que sorprender a tu pareja sin que se lo espere. Si te sales del detalle convencional lo mismo no vas a saber qué elegir; pero es importante escoger el juguete adecuado. Nos ha ocurrido varias veces que un cliente a los pocos días de la recepción del pedido nos ha escrito para efectuar la devolución: “era para otra persona y a ésta no le ha hecho mucha gracia”. Para evitarlo te facilito algunos consejos para acertar con tu compra:

Sé práctico

Es mejor comprar un juguete sexual de calidad que creas que le va a encantar a esa persona y no algo mediocre, que no haga justicia al original. Busca en una tienda con buenas referencias y que cuente con servicio de atención al cliente, podrán aclararte todas las dudas y orientarte.
Fíjate en las características y que los materiales sean seguros, como el vidrio, metal, silicona y plástico duro. Debes descartar aquellos que no estén libres de ftalatos y los porosos. Si no te decides o ya sabes qué pero no cuál, también es buena idea invertir algo de tiempo leyendo opiniones sobre productos concretos, sobre la impresión de otros clientes al usarlos, si son fieles a la descripción, etc.

Observa

¿Qué le pone a tu pareja? ¿Le gusta la estimulación del clítoris? ¿Sexo anal? ¿Esclavitud? Hay productos que realmente pueden mejorar lo que sabes que a esa persona tanto le gusta. Por ejemplo, si tu amante se excita con la estimulación del punto G, es posible que desees comprar un consolador o vibrador específico. Si disfruta haciéndote sexo oral, decántate por lubricantes con sabores variados. Si habéis tanteado probar el anal, sería buena idea un kit de conectores traseros con diferentes tamaños. Si disfrutas atándola con lo primero que pillas, ya es hora de hacerte con unas esposas o una cuerda bondage. Las posibilidades son infinitas.

Sé desinteresado

A priori tendemos a dar por hecho que si regalamos un juguete sexual la pareja debe usarlo con nosotros, existiendo la expectativa implícita de compartir esa nueva experiencia. Si tu pareja quiere hacerlo, genial; pero no asumas que tienes el derecho de ejercer esa presión simplemente porque tú se lo compraste. Otórgale un rato de intimidad para probar y aprender más sobre ellos mismos y lo que les gusta. Dar al otro espacio a solas para tener placer puede ser el mejor regalo que jamás le hayas hecho. Descuida, tu momento llegará.

Tranquilidad

Por muy fanático del sexo que seas, no debes tomar demasiado en serio los juguetes eróticos, ¿a qué me refiero con esto? Los juguetes están destinados a complementar y mejorar nuestra vida sexual; pero no van a reemplazarte ni van a perjudicar la intimidad con tu pareja. Los vais a usar, solos o juntos, por diversión, aprendizaje, para vivir una pequeña aventura y para aportar frescura a vuestra alcoba. Por ejemplo, hay chicas que temen comprar un masturbador masculino o chicos que se niegan a que su pareja tenga un consolador y menos si tiene forma de pene. ¡Tú siempre vas a tener el papel protagonista en tu película! La finalidad es huir de la rutina, darle nuevos colores a vuestra relación y simplemente, ¡disfrutar!

Anterior Los mejores consejos para escoger un juguete anal
Siguiente Cosas que nunca deberías poner - usar en la vagina

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados

* Necesario