Fetiche, Bondage, BDSM

Fetiche, Bondage, BDSM

El BDSM es la práctica de determinadas fantasías eróticas cuyas siglas significan o abarcan los términos de Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo, lo caracteriza el consenso, para que sea una práctica segura, pero además se necesita de unos artículos especiales diseñados para ello.

Cuando hablamos de BDSM, con solo echar una ojeada a una tienda, o pelis o accesorios y mobiliarios nos damos cuenta que la necesidad es la madre de la creación, o en otras palabras, que creativos somos a la hora de fabricar todo tipo de mobiliario y artículos para volvernos pervertidos y tener sexo.
Es atractivo y la mente vuela cuando vemos unos bancos para nalgadas, esterillas de sumisión, jaulas, hasta la cruz de San Andrés y cualquier cantidad de objetos dedicados al BDSM, pero cuando le echamos un ojo al precio, el monto podría asustarnos.

Como elemento para meterle picante a la relación, los muebles u objetos de BDSM son una opción interesante, pero hay varios aspectos a considerar porque no sirven para todas las parejas tales como el precio, espacio disponible en casa, así como precisar que nos conviene según el estilo que deseamos practicar, por ejemplo, se ha preguntado ¿Cómo esconder estos muebles o hacerlos pasar desapercibidos, cuando tienes visitas en casa?

Sin embargo, si aún deseas añadir ese toque perverso a la relación, pero el presupuesto no se ajusta con la intensidad de tus ganas, te invitamos a hacer uso del mejor afrodisiaco: ¡¡¡ la mente!!! Dale una ojeada a los muebles de casa y con creatividad verás que ahora puedes pervertirlos y usarlos para el BDSM.

¿Es tu cama o es tu mesa de bondage?

Tu cama, tiene discretos puntos de sujeción para el bondage, solo tienes que fijarte en las piezas o estructura donde se soporta el colchón, en los cuales podrás amarrar correas en cada esquina y tener tu cama para la sumisión, el resto es azotar a tu pareja y dejar volar tu imaginación. Y lo mejor de todo es que con solo ocultar las correas bajo el colchón, tu mesa de esclavitud vuelve a ser tu cama, que oculta, literalmente, secretos bajo el colchón.

Algo rico para comer

Si algo caracteriza a la cocina es la improvisación y la creatividad, así que los muebles de cocina son perfectos a la hora de ponerse algo pervertido. Los topes de cocina pueden resistir mucho peso, así que puedes sentar a tu pareja y tener a mano eso exquisito que está entre las piernas.

También podrías inclinarla sobre el tope y darle azotes. Si tienes la suerte que en tu cocina haya una isla de trabajo, tendrás otra mesa de azotes, solo usa la imaginación y procura alejarte de los objetos filosos o calientes.

Silla de comedor

Tal como en las pelis, una silla de comedor es ideal para múltiples prácticas, por ejemplo sienta a tu pareja y ata sus manos detrás de la silla y sus tobillos a los pies de esta. Como vas a practicar BDSM, debes asegurarte que tu pareja no va a oponer resistencia o que tolerará dolor al punto de no buscar salirse de la silla de manera forzada pues podría caerse y golpearse la cabeza o hombros u otra parte vulnerable, un consejo para evitar que la silla se mueva es colocarle gomas anti resbalante en sus patas.

Puedes pedirle a tu pareja que se incline de manera que agarre el asiento de la silla y deja su trasero para ti, listo para ser azotado, o para tocarle entre las piernas con objetos que le permitan experimentar sensaciones diversas.

Sillas reclinables

Estas cómodas sillas pueden servir para atar a tu pareja, amarrando las cintas a las patas de esta, sin embargo, muchas de estas sillas no tienen patas de fácil acceso por lo que las cintas puedes atarlas a objetos pesados fuera de esta silla. También debes considerar que una persona atada a esta silla tendrá movimientos limitados, de manera que costará tener disponible todas las partes del cuerpo, por lo que debes pensar eso antes de iniciar tu juego.

Toc-toc ¿Quién es?

En las puertas tenemos la capacidad de amarrar personas, pero aquí el Bondage es para hacerlo sin tener elevada a la persona debido a su peso, sino amarrada con los pies en el piso, de manera que queda una cruz de San Andrés. Estas correas son de esas que en la punta tienen una especie de gancho para colgar en la puerta de manera que no estorbe al cerrarla, tal como esos armarios para zapatos que cuelgas detrás de la puerta, pues es el mismo sistema. Te invitamos a que intentes amarrarte con estas cintas.

Una jaula que no está a la vista

Si bien es cierto que no es fácil lograr una jaula con los muebles que hay en casa, si es cierto que existen habitaciones que te permitirán encerrar a tu pareja para lograr un tiempo de espera o de castigo. Por ejemplo en un baño podrías atar una correa a la base del inodoro y añadiendo otra más, tendrás encadenada a tu pareja.

También podrías delimitar espacios de no pasar con un mueble atravesado o con rejas para bebes. Lo importante siempre es, mantener la seguridad. Anímate, busca en internet y revisa tu casa que casi todo puede usarse como muebles de perversión, con imaginación y seguridad podrás tener tu experiencia BDSM.

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